Las personas mayores padecen más enfermedades debido al paso del tiempo, pero hacerse mayor no significa dejar de hacer cosas o no mantenerse activo, sino todo lo contrario, es más importante que nunca cuidarse.
Por su parte la terapia ocupacional es la que se encarga de la promoción, la prevención y la rehabilitación de la salud por medio de la ocupación, de modo que aporta numerosos beneficios para los más mayores.
Los cambios físicos, psicológicos y sociales que suelen atribuirse a la vejez podrían incidir en la capacidad de realizar distintas tareas cotidianas y esto puede tener consecuencias negativas para la calidad de vida.
Ante esto la terapia ocupacional puede colaborar en la promoción de estilos de vida saludables, prevención de riesgos y de lesiones y en el fomento de llevar una vida saludable.
Si un paciente tiene algún nivel de dependencia los terapeutas trabajarán con él para desarrollar sus habilidades, potenciar sus capacidades y lograr que tenga más autonomía, dentro de las posibilidades de cada uno.